EJERCICIO FISICO Y ESCLEROSIS MULTIPLE

Al hablar de ejercicio físico en Esclerosis Múltiple, la mayoría de los pacientes afirma que es benéfico para la salud, ya que con él logran mantener una adecuada condición física y de esta manera evitan el progreso de la enfermedad y la prevención de problemas asociados a ella, pero en realidad no hay un concepto claro de qué es ejercicio físico y se tiende a confundir con el desarrollo de actividades de la vida cotidiana.

El ejercicio físico se puede definir como una actividad física planificada, estructurada y repetitiva que tiene como objetivo mejorar o mantener los componentes de la forma física. A diferencia de esto, se entiende por actividad física cualquier movimiento corporal producido por los músculos y que requiere un gasto energético en el desarrollo de actividades de la vida diaria como caminar, subir escaleras, trapear, cocinar, lavar, entre otras. Cuando la cantidad de actividad física no alcanza el mínimo necesario para mantener un estado saludable se habla de sedentarismo.

Existe una clara conciencia entre los pacientes para realizar algún tipo de actividad ya que saben que al no realizarla están más propensos a la aparición y desarrollo de enfermedades crónicas, como por ejemplo obesidad, osteoporosis, hipertensión, artrosis, así como aumento de la depresión, ansiedad y estrés. Numerosos estudios han comprobada que el llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos para la salud, entre ellos se puede mencionar:

  • Disminución del riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
  • Previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.
  • Mejora el control de peso corporal.
  • Ayuda a mantener y mejorar la fuerza y resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades de la vida diaria.
  • Ayuda a mantener la estructura y función de las articulaciones.
  • Mejora la calidad de sueño e imagen corporal.
  • Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés, así como combatir y mejorar los síntomas de ansiedad y depresión aumentando el entusiasmo y optimismo.

Realizar ejercicio físico es fácil, se ha recomendado realizar treinta minutos diarios y una buena manera de hacerlo es incluirlo en las actividades de la vida cotidiana. Una persona en buena forma física es la que se desenvuelve diariamente con vigor y diligencia, sin fatiga excesiva y con energía para realizar sus actividades. Sin embargo, aún conociendo los numerosos beneficios cada vez son menos las personas que realizan ejercicio físico.

Ahora bien, toda persona con Esclerosis Múltiple no importa el grado de limitación o incapacidad necesita tener actividad física regular.

Los siguientes ejercicios pueden dividirse en cinco categorías, una de las cuales es la relajación. Todas ellos son muy importantes para las personas con EM.

  • Flexibilidad: significa estirar bien los músculos y tendones mientras se mantiene la movilidad de las articulaciones. Estas actividades previenen la rigidez y la reducción de la movilidad, la debilidad, y la espasticidad. Si no se hace ejercicios de flexibilidad, la rigidez puede resultar en contracturas dolorosas que inmovilizan las articulaciones en posición rígida permanente y sin poder doblarlas.
  • Fortalecimiento: es incrementar la fuerza o el poder de los músculos. Estos se pueden fortalecer levantando una extremidad contra la gravedad, levantando pesas, a través de resistencia, empujando contra una pared, o la resistencia que tiene una banda elástica para ejercicios. Fortalecerse por medio del ejercicio puede reducir la fatiga.
  • Resistencia: es mejorar la función del corazón y los pulmones. Los ejercicios aeróbicos hacen que el corazón y los pulmones trabajen más y aumenten la resistencia, reduzcan el riesgo de enfermedades del corazón, y ayuden a mantener el peso y el nivel normal del colesterol. El caminar, la natación, o el uso de bicicleta estática son actividades físicas para desarrollar resistencia.
  • Equilibrio y Coordinación: consisten en mejorar la calidad y seguridad de los movimientos. Los ejercicios rítmicos de las manos o pies y ciertas actividades específicas, normalmente bajo la dirección de un fisioterapeuta, pueden mejorar el equilibrio y la coordinación.
  • Relajación: reduce la tensión física y mental. La relajación se  puede hacer simplemente deteniéndose y respirar profundamente, o estar sentado mientras escucha música suave. Un programa de relajación estructurado puede reducir el cansancio después de una sesión de ejercicio o puede ayudar a manejar un día lleno de tensiones.

Finalmente las siguientes son algunas recomendaciones para tener en cuenta en el momento de realizar ejercicio: No use ropa que limite su libertad de movimientos, asegúrese de que la temperatura ambiental sea cómoda y agradable, no esfuerce ninguna parte de su cuerpo, vaya despacio y progresando en sus movimientos, recuerde respirar rítmicamente y descansar los músculos de la cara durante cada movimiento, evite el sobreesfuerzo y busque la mejor hora del día para hacer sus ejercicios.

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